
Quién es el mediador
El mediador es la persona que facilita el buen desarrollo de la mediación y apoya a las partes para que encuentren la solución al conflicto. Su papel es de orientador y moderador haciendo de puente para que las partes vuelvan a recuperar la comunicación perdida. Escucha a las personas implicadas, identifica sus posiciones, sus intereses y necesidades y les ofrece recursos para la transformación de las actitudes negativas. Con la información recibida, reformula y sintetiza la historia, desnudándola de connotaciones emocionales negativas y ofrece una visión objetiva de los hechos.
El mediador cuenta con la legitimidad que le da su formación, sus conocimientos y su experiencia, pero sobre todo debe contar con la legitimidad que le dan las partes en conflicto y que, en definitiva, le capacita para mediar en el conflicto. Debe garantizar la confidencialidad de todo lo dicho durante las sesiones, con la obligación de destruir cualquier anotación o grabación que se hiciera durante el proceso.
Cuando una de las partes siente que tiene un problema con la otra, acude al mediador, quien, tras hablar con ambas, propone iniciar el proceso de mediación. En la primera sesión informa sobre cómo va a transcurrir esta y cuáles serán los papeles y compromisos de cada uno de los participantes, incluidas sus funciones. Durante las siguientes, modera la comunicación entre las partes, ayuda a detectar cuáles son los problemas a tratar, concretando aquellos más evidentes e identificando aquellos que están ocultos. En una tercera fase, dirige el proceso de búsqueda de soluciones, actuando como facilitador. Finalmente, cuando las partes han encontrado la solución a los problemas que conformaban el conflicto, certifica el acuerdo. |